El Chelsea se embarca en una estrategia decisiva, esta vez con Arabia Saudí como su posible socio. Conscientes de las consecuencias del incumplimiento del ‘Fair Play Financiero’, los ‘blues’ están presionados para equilibrar sus cuentas antes del próximo 30 de junio. La visita reciente del presidente del club, Todd Boehly, al país árabe, sugiere una búsqueda activa de inversiones futbolísticas.
Los informes de ‘The Telegraph’ revelan que Boehly se reunió con figuras clave en Arabia Saudí, incluido el Ministro de Deportes y el director de fútbol de la Saudi Pro League, Michael Emenalo. El objetivo es claro: obtener recursos mediante la venta de jugadores al país, tras anunciar pérdidas significativas en el último ejercicio financiero.
Esta no es la primera vez que el Chelsea busca soluciones financieras en Arabia Saudí. El año pasado, cedieron a Kalidou Koulibaly y Edouard Mendy a clubes sauditas, logrando ingresos cruciales. Ahora, con la necesidad de recaudar al menos £100 millones antes del plazo establecido, el club londinense mira nuevamente hacia ese mercado.
Entre los jugadores en la lista de ventas se encuentran nombres destacados como Romelu Lukaku y Kepa Arrizabalaga. Lukaku, con una cláusula de liberación en su contrato, es un objetivo prioritario para salir del club definitivamente. Por otro lado, Kepa, con un alto salario, se presenta como un desafío para encontrarle un nuevo destino, mientras que Raheem Sterling podría atraer interés nuevamente por parte de Arabia Saudí.
El Chelsea se enfrenta a una carrera contra el tiempo y a la presión financiera, con la esperanza de encontrar soluciones viables antes del cierre de la ventana de transferencias.





