El Xeneize se retiró formalmente de la negociación por el colombiano tras hacer una segunda oferta verbal de poco más de seis millones de dólares, que Independiente Rivadavia rechazó nuevamente. Sin embargo, el movimiento podría ser una jugada de presión para que el club mendocino baje el precio y para que el propio jugador apriete desde adentro para ser vendido.
Boca se bajó de la negociación por Sebastián Villa, al menos en la superficie. El Xeneize comunicó que la segunda oferta verbal de poco más de seis millones de dólares fue la última y que no mejorará el número. Sin embargo, se puede leer el movimiento como una estrategia de presión: al retirarse, los de La Ribera buscan que Independiente Rivadavia ceda en el precio y, al mismo tiempo, que el colombiano apriete desde adentro del club mendocino para que lo dejen ir. Una táctica para forzar la negociación desde otro ángulo, sin poner más dinero sobre la mesa.
La brecha entre las partes nunca pudo cerrarse. El elenco mendocino exigía entre ocho y nueve millones de dólares en efectivo por el pase total del colombiano, sin jugadores a cambio. La primera oferta del Xeneize había incluido cuatro millones más el pase de Marcelo Weigandt, algo que el club cuyano rechazó de plano. La segunda propuesta, ya solo en dinero y por un valor de poco más de seis millones, tampoco alcanzó. Y Juan Román Riquelme y compañía decidieron no seguir subiendo.





