El Real Madrid conquistó este su trigésimo sexta Liga con un triunfo cómodo ante el Cádiz (3-0) gracias a los goles en la segunda parte de Brahim Díaz, Jude Bellingham y Joselu Mato, que, sumado al posterior tropiezo del Barcelona en Girona (4-2), le proclaman campeón con cuatro jornadas por disputar, en un impulso anímico antes de encarar el clásico europeo ante el Bayern en las semifinales de la Liga de Campeones.
Madrid ganó la Liga al trote cochinero ante un Cádiz sentenciado que deambula por el campo sin pegada alguna, por más que dispongas de ocasiones claras. En el Bernabéu tuvo dos clamorosas y no acertó con ninguna de ellas. El alirón en diferido comenzó celebrándose sobre el césped del Bernabéu, donde los jugadores se quedaron a festejar con la afición una celebración con aroma a título. Un final de fiesta más propia de cualquier equipo de la Bundesliga que de la Liga. Hasta Ancelotti reunió a todo el staff en corro. Y luego todos se fueron al vestuario a seguir el partido de Girona por los medios.






